
El Gobierno festeja la baja de la inflación, pero atiende encuestas que lo ponen al límite con la oposición
El aumento de precios por debajo del 2% trajo alivio, pero la actividad no despega. Semestre clave para mover esa aguja y convencer a los opositores de suspender las PASO
El ministro de Economía, Luis Caputo, se apresuró a reírse de Francia por haber quedado eliminado mientras festejaba que el alza de precios fue del 1,9 %: “Inflación 1,9%, el Central compras récord de 532 millones y baile de España a Francia. Podemos decir que hoy es un buen día?”, tuiteó. Argentina aún no pasó a la final... Pero más allá del comentario del funcionario, el Gobierno salió a celebrar un nuevo mes con una inflación menor a la de los últimos 30 días.
El dato que escondió fue el aumento del 2,2% de la canasta básica, por encima del promedio. En junio, además, una familia tipo necesitó $1.531.473 para no caer en la pobreza, y requirió $689.853 para no ser considerada indigente. El Gobierno atiende, por estas semanas, un doble juego. La gestión donde quedó grabado el tuit de aquel sábado donde Santiago Caputo escribió: “La campaña son las reformas. Las reformas son la campaña”, y el armado electoral para la reelección del Presidente en manos de la secretaria general de la presidencia, Karina Milei.
En lo económico, un aspecto más, fundamental para entender este doble punto. El informe de CEPA detalló que el aumento de la remuneración mediana de salarios registrados en el periodo 2023-26 fue del 305%. Sin embargo, el endeudamiento creció. Eso se explica, en gran parte, por la suba de los gastos fijos y servicios. El transporte es, por amplia diferencia, lo que más ha escalado. El subte multiplicó casi por 20 su valor inicial, un 1926%. El colectivo tuvo un aumento acumulado en ese periodo del 1450% y el tren del 977%. En cuanto a gastos de electricidad, gas y otros combustibles, el promedio fue de 847%. La nafta, si bien quedó por detrás de lo marcado anteriormente, duplicó a los salarios. Aumentó un 631 por ciento.